Investigadores del CSIC han patentado junto con Bodegas Terras Gauda un procedimiento de crianza anaerobia que aumenta la calidad del vino blanco albariño, mejorando su cuerpo y realzando su sabor. El proceso, con una duración máxima de 50 días, se lleva a cabo sobre una parte de las levaduras que participan en la fermentación.