Organizaciones y científicos de todo el mundo han solicitado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que endurezca las restricciones de la presencia de bisfenol A (BPA) en los envases utilizados en el ámbito alimentario.
Las preocupaciones de los científicos es que el BPA podría ser especialmente dañino a los grupos más vulnerables como los bebés o las mujeres embarazadas.