Investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares han desarrollado
un nuevo procedimiento analítico para determinar adulteraciones en el aceite de oliva.
El método, basado en la electroforesís capilar, utiliza
un nuevo marcador, la trigonellina, que permite
detectar adulteraciones de aceites de oliva con otros aceites de semillas como maíz o soja, que
además de constituir un fraude ecomómico puede tener efectos adversos sobre la salud de los
consumidores.