Bisfenol A, de nuevo vinculado con enfermedades cardiacas
Según investigaciones del College of Medicine and Dentistry, de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, hay una nueva evidencia que relaciona el Bisfenol A (BPA), con las enfermedades cardiacas. La investigación demostro que el controversial compuesto químico se encuentra también en el agua potable y en el polvo de la casa.
Las personas son expuestas al BPA sobre todo a través de las comidas y bebidas empaquetadas, pero también pueden verse expuestas a través del agua potable, los sellados dentales y el polvo que inhalan en las viviendas.
En un periodo de diez años, los investigadores compararon los niveles de BPA en 758 personas que inicialmente estaban sanas pero que luego desarrollaron enfermedad cardiaca, con los niveles de 861 personas que no desarrollaron la enfermedad. Los sujetos participaron en un estudio poblacional a largo plazo liderado por la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.
El estudio halló que los individuos que desarrollaron enfermedad cardiaca tenían niveles más elevados de la sustancia química en la orina al inicio del estudio que los que no desarrollaron la enfermedad.
Los investigadores, del Colegio Península de Medicina y Odontología, la Universidad de Exeter y el Centro Europeo de Medio Ambiente y Salud Humana, anotaron que los hallazgos son limitados porque en el periodo de estudio de diez años solo hubo una muestra de orina disponible para cada participante.
Aunque el estudio, que aparece en la edición en línea del 21 de febrero de la revista Circulation, muestra una asociación entre el BPA y un mayor riesgo de enfermedad cardiaca, no prueba una relación de causa y efecto, señalaron los investigadores.
"Este estudio fortalece la relación estadística entre el BPA y la enfermedad cardiaca, pero no podemos estar seguros de que el BPA en sí sea responsable", señaló en un comunicado de prensa el líder del estudio David Melzer, profesor de la Facultad de Medicina de la Península.
"Ahora es importante que las agencias gubernamentales organicen ensayos de seguridad de estilo farmacológico sobre el BPA en los humanos, ya que gran parte de la información básica sobre cómo el BPA funciona en el cuerpo humano aún se desconoce".
El Dr. David Melzer, investigador, del Peninsula College of Medicine and Dentistry, Exeter, Reino Unido, ha comentado: “Es la tercera vez que se relaciona el BPA con las enfermedades cardiovasculares”.
Según Melzer, los datos acerca de sus efectos en humanos son insuficientes. Los estudios con ratones no son válidos, a su parecer, pues los roedores excretan el BPA a través de la bilis, mientras que en los humanos este trabajo lo hacen los riñones.
¿Dónde se encuentra el BPA?
Las sustancias que pueden incidir en el desarrollo de estas enfermedades están presentes en plaguicidas y biocidas (chlorpyrifos, diazinon, dichlorvos y carbamatos), envases y juguetes de plástico (ftalatos y BPA), resinas epoxi (BPA) y detergentes (polifenoles), entre otros artículos de uso común.
También se encuentran en metales (plomo, arsénico, tributil, estaño) utilizados frecuentemente en la industria y en contaminantes ambientales y laborales, como el humo de los motores diésel y del tabaco.