Uno de cada cinco españoles consume productos caducados
Un 20,7% de los ciudadanos consume alimentos caducados si no ha pasado mucho tiempo desde que la fecha venció. El 19,5% los tira o ingiere en función del tipo de producto. Los que menos reparo suscitan son, con mucha diferencia, los yogures —el 78,8% de los que acostumbran a tomar alimentos caducados los toma.
Del informe, elaborado con datos obtenidos a través de entrevistas telefónicas a 1.500 personas, se desprende no obstante el gran desconocimiento que los ciudadanos tienen sobre las diferencias entre la fecha de caducidad, y consumo preferente.
Un 20,7% de los
ciudadanos consume alimentos caducados si no ha pasado mucho tiempo desde que la fecha venció. El
19,5% los tira o ingiere en función del tipo de producto. Los que menos reparo suscitan son, con
mucha diferencia, los yogures —el 78,8% de los que acostumbran a tomar alimentos caducados los
toma—. Después de este tipo de lácteos están las pastas, la leche o los dulces. A pesar de las
cifras, el 59% de los españoles respeta las fechas límite y prefiere desechar los alimentos
caducados, según un estudio monográfico sobre los hábitos de consumo que ha realizado el Ministerio de Agricultura,
alimentación y Medio Ambiente.
Del informe, elaborado con datos obtenidos a través de
entrevistas telefónicas a 1.500 personas, se desprende no obstante el gran desconocimiento que los
ciudadanos tienen sobre las diferencias entre la fecha de caducidad —aquella tras la cual el
fabricante no garantiza la seguridad del producto— y consumo preferente —el producto sigue siendo
apto e inocuo pero habrá perdido algo de olor y sabor—. Y no solo por lo que los ciudadanos creen
conocer, ya que el 64,7% de los encuestados afirma ser consciente de la
diferencia. Corregir esa desinformación –que gana entre los de más edad: solo el 54,9% de los mayores de
55 años conocen la diferencia entre caducidad y consumo preferente-- reduciría, por tanto, la
cantidad de alimentos que desechan los hogares y evitaría el desperdicio de
alimentos.
Dentro de la estrategia para reducir el despilfarro, las autoridades revisarán las pautas de
calidad que utilizan las empresas para elegir los productos que comercializan y también instan a que
las empresas revisen las fechas de caducidad de sus productos. Los nuevos envases y las tecnologías
de conservación pueden hacer que la vida útil de los alimentos se amplíe; una idea que satisface al
75,1% de los españoles. Además, el 54,6% apoya la idea de que se puedan vender a un precio más
barato aquellos alimentos cuya fecha límite está cerca, y que si no se venden se van a tirar. Una
práctica que ya se lleva a cabo en países como Reino Unido, donde algunos supermercados rebajan el
precio algunos productos que caducan al día siguiente. |