Polémica por el hallazgo de un cerebro de pollo en una bandeja de KFC
KFC pidió disculpas al estudiante británico de 19 años que encontró en su bandeja de comida lo que parecía ser un cerebro de pollo. Las disculpas al parecer no fueron suficientes ya que el joven en cuestión tomó una fotografía del supuesto cerebro y la hizo circular por redes sociales. KFC asegura que no hay ningún peligro en el trozo de carne encontrada pero las implacables redes sociales siguen creando desconfianza con la imagen tomada.
KFC
pidió disculpas al estudiante británico de 19 años que encontró en su bandeja de comida
lo que parecía ser un cerebro de pollo. Las disculpas al parecer no fueron
suficientes ya que el joven en cuestión tomó una fotografía del supuesto
cerebro y la hizo circular por redes sociales. KFC asegura que no hay ningún
peligro en el trozo de carne encontrada pero las implacables redes sociales
siguen creando desconfianza con la imagen tomada.
Personal de
KFC declaró que la pieza que se le sirvió al estudiante podría ser un trozo de
riñón que por error no fue eliminado durante el proceso de preparación.
Un caso más que muestra la importancia
para las compañías (grandes y pequeñas) de tener una comunicación rápida y
limpia por redes sociales con sus clientes y consumidores, sea cerebro o riñón
en este caso, una reacción rápida y una aclaración con datos contundentes y con
una buena explicación de fondo puede ayudar a evitar o al menos controlar la
cadena de comentarios y que se llegue a hablar más de la cuenta.
KFC ha reaccionado a tiempo pero las
redes han sido más rápidas. |