Algunas bacterias podrían ayudar a proteger los cultivos del trigo y de la cebada
Los científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) han descubierto que algunas bacterias del suelo que depende de las raíces de las plantas de trigo y de la cebada podrían proveer un servicio imprescindible a sus plantas hospederas
Los
científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) han descubierto que
algunas bacterias del suelo que depende de las raíces de las plantas de trigo y
de la cebada podrían proveer un servicio imprescindible a sus plantas
hospederas.
Estos científicos están investigando
el potencial de las bacterias de controlar los hongos que causan la podredumbre
de las raíces de estos cultivos y de este modo causan pérdidas de hasta el 30
por ciento de los rendimientos de trigo y de cebada anualmente en la región del
Pacífico-Noroeste y otras partes de EE.UU.
Los
fungicidas ahora disponibles no son muy eficaces, según Okubara, y variedades del trigo y de la cebada que tienen resistencia a los
hongos ya no están disponibles a los agricultores. Además, es difícil diseñar
una rotación del trigo con otros cultivos que no son huéspedes de los hongos,
porque los hongos pueden vivir en una gama muy amplia de plantas.
Sin embargo, las bacterias Pseudomonas pueden secretar
enzimas y bioquímicos poderosos que pueden ayudar a mantener a raya estos
hongos. Algunas cepas de las bacterias también ayudan a las plantas a proteger
ellas mismas estimulando una respuesta inmunitaria llamada la respuesta
sistémica inducida. Otras cepas producen sustancias semejantes a hormonas que
estimulan el crecimiento de los brotes y las raíces de las plantas y ayudarlas
a superar los daños causados por los hongos.
En pruebas de invernadero realizadas por Okubara y sus colegas, la
utilización de cinco de las cepas de Pseudomonas redujeron la
severidad de la podredumbre causada por R. solani AG-98 hasta
el 92 por ciento y de P. ultimum hasta el 56 por ciento. Dos cepas también
redujeron la podredumbre de las raíces causada por R. oryzae y P.
irregulare, los cuales amenazan el trigo y la cebada en el
Pacífico-Noroeste. Detalles
sobre los resultados fueron publicados en agosto del 2012 en la revista 'Biological
Control' (Control Biológico).
La
disponibilidad de un producto comercial basado en estos resultados no es
probable muy pronto. Pero la llegada de cualquier nueva arma contra los hongos
es buenas noticias para los cultivadores del trigo,
especialmente aquellos que se han mostrado reacio a utilizar las prácticas de
la labranza de conservación debido a los problemas causados por los hongos,
según Okubara. |